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Home > Cirugía facial  > ¿Eres el candidato ideal para una rinoplastia?

Por lo general, como en todas las intervenciones de cirugía estética, los candidatos ideales son todas aquellas personas que desean cambiar algún rasgo facial o, en este caso, tener una nariz más proporcionada que mejore el aspecto general de su rostro dándole una mayor armonía.

En el caso de las rinoplastias, además de los que quieren mejorar el aspecto estético también existe un elevado porcentaje que se somete a esta intervención por padecer problemas respiratorios o porque han sufrido lesiones que les impiden respirar con normalidad.

Pero además, eres el candidato ideal para la cirugía de la nariz si estás físicamente saludable, si no fumas, o si tienes una expectativa saludable y metas realistas en la mejora de tu apariencia.

Una vez considerada la intervención con el cirujano adecuado, éste puede optar por realizarla a través de dos procedimientos:

  • La rinoplastia cerrada, en la que el cirujano da forma a la nariz a través del interior de la misma tallando los huesos y cartílagos. En esta opción el cirujano hace incisiones dentro de los orificios nasales para que ninguna cicatriz quede a la vista.
  • La rinoplastia abierta, en la que el cirujano hace incisiones en la columela de la nariz para tallar directamente las estructuras de la misma. Con esta opción quedará una pequeña cicatriz.

En el preoperatorio de una rinoplastia es fundamental seguir las instrucciones del cirujano, tales como llevar una dieta saludable, alta en proteínas, granos enteros y sobre todo muchas frutas y verduras que contengan vitamina A y vitamina C; tener cuidado con los medicamentos habituales, como por ejemplo los anticoagulantes, la aspirina y el ibuprofeno, que podrían ser motivo de hemorragias en el momento de la cirugía; evitar el alcohol y el tabaco, para que la recuperación sea más rápida y con menos probabilidades de una infección.

La intervención puede realizarse con anestesia general o con anestesia local con sedación y el paciente deberá permanecer en el hospital 24 horas. Tras la operación, el paciente notará un taponamiento nasal las primeras 24 horas y tendrá que llevar una férula para cubrir la nariz durante una semana. Pueden aparecer además equimosis en las zonas circundantes a la nariz, que irán desapareciendo poco a poco, así como un edema en la zona durante el postoperatorio.

Además es recomendable no realizar ejercicio brusco, natación o deportes de equipo durante las tres semanas o hasta un mes después de la operación.

Es muy importante tener en cuenta que el nuevo aspecto de la nariz no se notará hasta pasados unos seis meses. Hay que tener paciencia.

Los riesgos son los habituales en cualquier intervención quirúrgica pero contando con la profesionalidad del cirujano es muy raro que se produzcan este tipo de complicaciones.

Confía en tu cirujano. Confía en DeCorps.

#EmbellecemosTuVida

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